La importancia del calzado

¿Es importante el calzado que usan los deportistas?. La respuesta es sí. Cada deporte requiere de un material específico y las zapatillas es una parte de ese material. SI profundizamos más en el deporte que nos interesa, correr, ¿es importante el tipo de zapatilla para el corredor?. También la respuesta sería afirmativa. Si nos centramos en los deportistas de élite. Las marcas de los tiempos han ido mejorando, incluyendo obviamente, que los entrenamientos de los deportistas son cada vez mejores, llevando al cuerpo humano a los límites permitidos. La zapatilla permitiría obtener, como por ejemplo de los velocistas, esas décimas necesarias para ganar a su oponente o a los maratonianos para aguantar la fatiga producida en todas las articulaciones y obtener un mejor rendimiento.

Ahora bien, y ya por introducir la gran pregunta: ¿Es importante el tipo de zapatilla para mí, que soy un simple ser humano, que tiene como objetivo mantener la forma física?. La respuesta sigue siendo sí. Voy a intentar justificar esta respuesta desde mi experiencia personal. Quiero aclarar que no quiero dar ninguna publicidad (buena o mala) a ninguna marca ni tienda. Yo simplemente hablo desde mi experiencia. Cada cual ha podido tener la suya propia con esas marcas y locales, buena o mala. No me meto en eso.

Pongámonos en situación. Soy un corredor de 1.97 metros, con un peso (actual) de unos 89 kilos. Llevo metido en el mundo de las carreras “amateur” desde hace unos 4 o 5 años, si bien mi primera carrera la corrí hace ya más de 10. Digo 4 o 5 porque es ahí cuando decidí que no solo valía entrenar unas semanas antes para preparar la San Silvestre. Había que prepararse un poco más, entrenar de una forma más continuada y con cabeza. Para motivarme, empecé a apuntarme a diversas carreras (podéis encontrarlas en el blog) con el fin de mantener siempre una meta a corto plazo y otra a más largo, que era la San Silvestre, con el fin de ver cómo mejoraba año a año.

Por aquel entonces, yo usaba unas Asics (no recuerdo bien el modelo), las cuales llegué a desgastar, ya que las usaba para todo (andar, correr, jugar al fútbol, baloncesto…). Lo cierto es que con ellas nunca tuve ningún problema (salvo que me quedaban un poco pequeñas). Debido a su desgaste y más que nada, a los múltiples agujeros que tenían en la malla, decidí cambiarlas. La elección fue otro par de Asics de rebajas en el Decathlon. Tampoco recuerdo ahora mismo el modelo. Todo iba genial, manteniendo unos entrenamientos constantes, lo que se reflejaba en los tiempos. Pero notaba que el pie derecho me molestaba. Notaba rigidez en la planta y una molestia en el talón. No le di importancia, hasta que llegó el día en que, a lo largo de toda la planta del pie, me dio un latigazo (véase, calambre), que me impedía caminar. Pensé que hasta ahí había llegado. Al ir al fisioterapeuta, me diagnosticó fascitis plantar o inflamación de la fascia plantar a la altura del talón. Se trata de un tendón que nace en el talón y recorre la planta del pie hasta insertarse en la zona de los metatarsos. El resultado fue que me tenía que hacer unas plantillas que elevaran el puente de modo que se descargara parte de la presión que se hacía en la zona de la fascia. Pasé por una plantilla que me permitía andar (cosa que no podía), pero no correr. De modo que, tras dejarme aconsejar por mi amigo Jokin, decidí hacerme unas buenas plantillas (si alguien quiere más datos, puede escribirme).

Punto de inserción de la fascia en el talón.

https://i0.wp.com/www.correrdescalzos.es/wp-content/uploads/2013/03/product_pic-82.jpg

La solución: una plantilla de descarga en la zona del puente. Son algo caras (depende del sitio), pero merecen la pena. Hace falta un fisioterapeuta para diagnosticar y tratar, así como un estudio de la pisada y un buen podólogo que te haga las plantillas, como en mi caso. Nada de auto-diagnosticarse.

Tardé cosa de un año y medio en volver a correr. Cuando empecé, lo hice nuevamente con el segundo par de Asics que tenía, experimentando que el dolor volvía a pesar de las plantillas (mucho más atenuado, eso si). Hice la prueba con las antiguas, y a pesar del uso y lo desgastadas que estaban, el dolor desaparecía. En ese momento me dije que el problema eran las zapatillas. Así que, tras, nuevamente dejarme aconsejar, este vez por Marco, decidí cambiar de zapatillas. Me encaminé a la tienda que me recomendó, la cual estaba especializada en calzado deportivo exclusivamente. Me hicieron un estudio de pisada y me recomendaron unas zapatillas (en realidad, me impusieron unas, ya que con un 49, no tenían más modelos. Pero aún así, buenas) en función de mi peso y estatura, así como de mi pisada (neutra, debido a las plantillas). Las candidatas, unas Saucony Triumph 5, rojas ellas. Al ver el precio (150€), me lo pensé un poco, pero si quería correr, había que probar. Y no pude estar más acertado. Casi 3 años con ellas y unos 2000 kilómetros en las suelas, han rendido muy bien. Según me dicen, me he pasado un poco de kilometraje, pero da igual. Los resultados en estos 3 años han sido muchas carreras, muchos entrenamientos (en todas las condiciones climatológicas posibles), una mejora del tiempo considerable, pero sobre todo, el disfrutar corriendo.

https://i2.wp.com/www.runners.es/media/cache/article_middle/upload/images/article/1573/triumph5.jpg

Las Saucony Triumph 5. Por ahora las mejores zapatillas que he probado. Gran amortiguación y estabilidad. Llamativas, pero te terminas haciendo.

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Asics Gel Cumulus 15. En teoría tienen las mismas prestaciones que las Triumph 5, aunque algo menos duraderas. Un poco menos llamativas.

Hace unos días, llegó la hora de la jubilación. Tras volver a la misma tienda, quise adquirir el mismo modelo (en su versión 11), pero no lo tenían. A cambio tenían unas Asics Cumulus 15. Eran casi 40€ más baratas y según la información que me dieron, me servían perfectamente considerando nuevamente mi peso, estatura, plantillas y kilómetros a la semana. Tenía ciertos reparos, ya que con las anteriores Asics había tenido el problema, pero por ahora, la sensación es muy buena. A penas he notado diferencia con las Saucony. Esto me hace pensar que aquel modelo no era apto para mi, aunque desconozco el motivo (puede que fueran para gente menos pesada, con mayor pronación…). El caso es que, por ahora, estoy contento.

Con toda esta experiencia, esta es mi conclusión. Es posible que pueda parecer una tontería, pero elegir una zapatilla, acorde a cada uno, es algo importante cuando correr se convierte en un hábito. Déjate asesorar por un especialista. El te tomará todas las medidas oportunas, recomendándote una zapatilla acorde a ti y a tus hábitos de carrera. Hay muchas tiendas dónde tienes la seguridad de que te van a recomendar bien (por mi experiencia, las mejores son Laister y Bikila, aunque hay muchas más. Se me contradigo con lo dicho arriba, pero aléjate de las grandes superficies, salvo que sepas el modelo y tengan una buena oferta).

Y para terminar, un vídeo que me parece,  resume lo que uno siente al correr.

¡Un saludo!

Fer

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