Fotografiando Barcelona

Barcelona es un sitio estupendo para practicar la fotografía. Un claro ejemplo se podía encontrar en la extinta Quesabesde.es (podéis encontrar su continuación en Photolari). Los redactores de la página probaban todas las cámaras que caían en sus manos fotografiando los rincones de la ciudad condal.

Paseando por las estrechas calles del barrio gótico, la zona del puerto, la Sagrada Familia o Montjuïc, uno se da cuenta del potencial que tiene a nivel fotográfico. Si bien es cierto que aún no la he sacado mucho partido. Aún así, aquí os dejo unas pocas fotos que he ido haciendo en los fines de semana que he tenido libre. Destacar que si tenéis la oportunidad de visitar la Sagrada Familia, hacedlo al mediodía (y si puede ser que no esté nublado). En mi opinión, las fotos que os muestro no hacen justicia a lo que podéis ver con vuestros ojos.

Espero poder ir subiendo más fotos a medida que vaya explorando la ciudad y sobre todo, Cataluña. Recordad que podéis encontrar más fotos en la galería.

Fer

Desde el aire

​Luces que se muestran como pequeñas luciérnagas en un mar blanco. Torres majestuosas que se alzan hacia el cielo, milenarias. Las siluetas se van mostrando, tímidas, mientras la luz se torna en cobalto y el sol cede paso a la noche. Finas líneas, tenues y silenciosas se dibujan a los pies de grandes colosos. Y pequeños rebeldes se muestran solitarios, únicos e inaccesibles a mis ojos mientras las nubes borran mi visión lentamente, dejando un deseo de añoranza en este mundo que nos toca. 

Fer

Münster

De Münster solo conocía aquello que me había contado mi novia. Una ciudad pequeña, llena de bicis y donde llueve bastante. De la primera afirmación, decir que no es tan pequeña. La diferencia es la perspectiva: mi ciudad natal tiene 80.000 habitantes y la suya 3 millones. Münster se queda más cercana a la mía, con unos 300.000 habitantes. Ocurre que la zona que hay que visitar y que presenta más vida queda recogida dentro de la Promenade (vía ciclista que rodea la ciudad antigua), haciendo que tal vez la ciudad parezca más pequeña de lo que realmente es.

La Promenade me sirve para enlazar con la segunda afirmación: la ciudad está llena de bicicletas. Esta circunvalación sirve como un amplio carril bici que permite conectar rápidamente todos los puntos de la ciudad. Y sí, la ciudad está inundada por las bicicletas. Creo que por ahora solo Copenague la supera dentro de las ciudades que he visitado. Es una de estas ciudades donde se ha transformado la mentalidad del ciudadano y la bicicleta no solo es un vehículo más junto al coche, si no el vehículo principal que tiene, en la mayoría de los casos, preferencia de circulación. Como usuario de este transporte (iba a poner ciclista, pero mi padre y mi hermano me criticarían mucho por denominarme así) estoy encantado. No tuve la oportunidad de montar en ninguna de ellas (me hubiera gustado probar una bicicleta holandesa), pero da gusto ver cómo la bici está totalmente integrada.

En cuanto al tiempo, si tuviera que decir algo, diría que es la ciudad más soleada de Alemania dado el fin de semana que tuvimos. Pero obviamente no es representativo. Sin embargo agradezco que nos hiciera tan bueno. Disfrutamos mucho de la ciudad gracias al mismo.

Como ya he dicho, la parte que hay que visitar de Münster es pequeña, aunque con mucho encanto. Tuvimos la suerte de poder visitar el mercado local que se celebra cada miércoles y sábado por la mañana, donde te encuentras decenas de variedades de fruta, verdura y plantas, así como embutidos, quesos y dulces. Como me comentaron, es el lugar perfecto donde los habitantes de Münster se ponen al día de las noticias. Merece la pena visitarlo. Por otra parte, la ciudad presenta numerosas iglesias extendidas a lo largo del casco antiguo. Destacar la iglesia de Saint Lambert, cuya principal característica es la presencia de tres celdas suspendidas en su torre. En estas tres celdas fueron encerrados los cuerpos de los líderes de la rebelión de Münster, en la que se intentó un cambio de gobierno en la ciudad. Esta iglesia presenta otra particularidad: es uno de los puntos más altos de la ciudad y cada noche, un vigía sube a lo alto de la torre para advertir de la presencia de posibles incendios. Sabrás que está ahí porque cada hora debe tocar una corneta para avisar de que no se ha quedado dormido.

Otro de los atractivos es la catedral de San Pablo, destruida casi en su totalidad durante la segunda guerra mundial. En su interior se encuentra un reloj astronómico de 1540, una auténtica obra de arte. Saliendo un poco de la parte histórica, llegamos al Schloss, construido entre 1767 y 1787, residencia de príncipes y obispos y actual centro administrativo de la universidad de Münster, una de las principales universidades en Alemania. Justo detrás de este edificio encontramos el Botanischer Garten, fundado en 1803, y que recoge una gran diversidad de especies de plantas. Otro de los puntos que no hay que dejar de visitar los canales cerca de la calle Hafenweg, donde se concentrar numerosos bares y gente joven a comer.

Por último, recordar que fue en esta ciudad donde se firmó la paz de Westphalia, dando lugar al fin de la Guerra de los treinta años y la Guerra de los ochenta años entre España y los Países Bajos. En esta paz también se reconoció a la Confederación Suiza como país independiente del Sacro imperio Romano Germánico.

En cuanto a gastronomía, ¡qué decir! Estamos en Alemania y como tal, no faltó en la visita la buena cerveza de trigo, el codillo, y un plato, típico del Oktoberfest (según me dijeron), compuesto de hígado, que en mi opinión merece la pena probar (aunque no recuerdo el nombre exacto). Eso, unido a un gran brunch en buena compañía, hizo de Múnster una gran experiencia. Lamentablemente, las fotos que hice no merecen mucho la pena (hay días en los que uno no está muy inspirado).

Fer

Zürich: Let’s ride a bike!

When you are in Zürich, you have three options to move around: public transport, walking or biking. The first one is excellent. The public transport in Zürich works very well and it’s very punctual. In my opinion, a little expensive, if you don’t work here. For a short visit, the 24h ticket is the best option. Another option is walking. The city is not too big, so you can arrive to one point in less than 30-40 min. (always talking about the city, not the surroundings).

But if you want to enjoy the city, I recommend you the bike or “velo”. No matter if you are going to stay for a day or several. The city is perfect to ride and moreover, the car drivers consider you when you are in the bike. Let’s consider the options if you want to get one:

  • Rent a bike: In the city of Zürich you will find a free (yes, free) service for bike rent. You will have to give a deposit of 20 francs and the information of your ID. There are several of this rental points around the city (you can recognize them by their green color)
  • Buy a bike: Here you have three options. The first one is to buy a new bike. If you decide this,be ready to pay more than 800 francs (the most expensive I’ve seen was around 5000!). You can find several shops in the center. Of course the bikes are perfect and the seller will recommend you your perfect bike. The second option is the second-hand market. I bought my bike here. Here, everyday a new bike is sold, but good offers dissapear, so stay tunned. You can get a good “velo” for 100-200 francs. For the third option, I can only say that there are several auctions around the city. Prices are fine (100-300 francs) but the only problem is that numbers are told in Swiss-german, and I can tell you, those guys speak very fast!

Respect to the rules, they are not very different from the rest of the world. Just a recommendation: buy a couple of lights (front-back). In words of a police officer: they are not mandatory during the day, but if you have a trouble with a car and you don’t have them, you will have a problem. During the night are mandatory. You can buy a set for 9 francs in the Interdiscount shops. About the parking, the city is plenty of parking stations, so you will not have a problem to find one, but if so, you can leave you bike more or less anywhere.

Finally. Zürich is safe. But buy a good lock. Here people also steal bikes!

Have a nice ride!
Fer

Lauterbrunnen

The small village of Lauterbrunnen is placed in the region of Interlaken, in the canton of Bern. We chose this place due to its position, close to the Alps, for our last holidays. This is a wonderful place if you plan to have some relax time as well as if you are an enthusiastic of the snow sports like ski or snowboard. The village is full of small old hotels but very comfortable. But book them with time to save some money. If you want some reference, we chose the Staubbach hotel, close to the Staubbach (!) waterfall.

In this region you have to option to go to the cable car and walk following the railways of the train to Müren or take the small train to Wengen. The first option allows you to ski and have a nice walk in this side of the valley, enjoying the nice landscape of the opposite side. Good for the afternoon if you arrive after lunch.

The other option is preferible if you have an entire day. You can take the train to Wengen and rent (if you don’t have it) your equipment for ski or snowboard. The place is full of activities. In our case, we chose the sledging. You can rent a sledge in Wegen, go to Kleine Scheidegg and slide to Wegen again. Maybe the first part of Kleine Scheidegg is not very funny, but you can view one of the highest mountains in the alps: the Jungfraujoch and the Mönch

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The Mönch (left) and the Jungfraujoch (right)

If you have money, you can take a train that left you in the top of Europe (accessible) or, like us, start to slide to Wengen again (around 1.5 h). The same track is shared for hiking, skiing (not all) and sledging, but is well signed. Another thing that I enjoyed was the silence: if you are able to stop and listen, you realized how beauty is the silence. Another nice thing is that the air is totally clean in the mountains and all the valley, finding lichens all the time.

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A place that worth to visit. Expensive (we are in Switzerland) but you have the camping option too.

Fer

Ciao, Italia

Yesterday, I said goodbye to the land of the pasta, pizza, lambrusco…and now pizzoccheri, ribollita, pecorino, lardo, speck… And all kind of (good) wines you can imagine. After two years, I still think we are very close countries. Same good things (food, drinks, cities, nature, history) and similar defects (even more, if we talk about politicians). But there is one thing I believe make us different, and it’s this: how they live the things and how they enjoy them. They can convert the simplest thing in something incredible and incomparable. Because they feel Italy and all that is inside their frontiers as unique and extraordinary. After two years there, the main difference I’ve found is this. It’s something we should imitate more.

Duomo de Milán

About the rest, good memories and experiences, those, are mine. And they will remain.

Ciao, Italia! ciao, Milano! e ci vediamo alla prossima!

Fer

Bologna

De mi visita a Bologna os dejo unas cuantas instantáneas de una verdadera ciudad universitaria. Coincidió en mi visita al departamento de Farmacia con el fin de las clases y la celebración de los estudiantes de la obtención de su nuevo título de licenciado. Una ciudad bonita, agradable en el paseo y cercana a Milán, a tan solo una hora en tren. Fue agradable recorrer las calles adornadas con sus largos soportales, recorridos tiempo atrás por un joven acompañado por sus padres hace ya 12 años, si no recuerdo mal.

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Podéis ver una versión ampliada de las fotos en la sección “Pictures”. Altamente recomendable subir a la torre Asinelli, de unos 389 peldaños y una altura de 97,6 metros y desde la que se disfruta de una panorámica única de la ciudad. También por supuesto, comer el plato típico de allí. Y no, no son los espaguetis a la boloñesa. No existen. Pero si tenéis pasta con ragut, que es muy similar y es una delicia probar la pasta al dente.

Un saludo

Fer